Los bloggers en Primera Division
Lo primero que llama la atención es que los demandantes sean los jerarcas de Apple, con lo que se produce el caso curioso de la pescadilla que se muerde la cola; los que están en el negocio y quieren vender el producto informático, parece que quieren que, ése su producto, se emplee contra cualquiera... menos contra ellos.
Otra cosa, los jueces han necesitado 69 páginas para explicar que un tío que escribe puede tener derechos... pues vale.
Menos mal que para compensar, el Director Asociado del Centro Stanford de Internet y Sociedad se ha puesto contento, y ha arrimado el hombro... Hay que reconocer que el cargo y el ente, aunque parezca que sólo existen para darle trabajo a algunos, en este caso sí se han mojado, así que por una vez, uno de esas ¿asociaciones? que realmente no se sabe para lo que sirven si han servido para algo.
Las consideraciones intertribunales llevándose la contraria unos a otros, están muy bien, así hay apelaciones, recursos, y cosas similares que alargan los juicios y dan de comer a mucha gente...
De todas maneras, lo más jugoso del asunto es que la empresa que vende iPods como churros (y quiere vender más), se erige en decisora sobre quién es periodista y quién no lo es, y pone sus intereses a altura intergaláctica; considera sus "secretos" como materia inviolable, con lo que además se nos ocurre si no será que realmente hay algo más, y más turbio, que esconder.
Y como última perla, la sentencia "señala" que los correos "deberían" ser protegidos... ¡pues qué bien! Con esto está admitiendo que actualmente no hay ninguna protección, que cada cual campa por sus respetos, que la Red es un jardín, una viña sin amo, y..., se está admitiendo que cada uno hace de su capa un sayo, pero... a los usuarios sólo se les "debería" proteger.
Con esto, nos quedamos más tranquilos, sobretodo porque lo han dicho en California, que es parte de ese imperio que se pasa los derechos de los demás por donde todos sabemos, y que divide el mundo en dos partes: "algunos norteamericanos" = los jefes, y todos los demás = los súbditos.








